Mientras el Senado debatía una ley, se desató un fuerte enfrentamiento entre manifestantes y la policía frente al Congreso. La situación de violencia se prolongó durante horas, con lanzamiento de piedras, gases lacrimógenos y balas de goma.
A pesar de que el gobierno contaba con los votos para aprobar la ley, los incidentes en la calle buscaban interrumpir la sesión. Se observó vandalismo en la vía pública y la presencia de grupos de izquierda entre los manifestantes.
La cobertura periodística en vivo detalló los enfrentamientos en distintas calles aledañas al Congreso, así como el accionar de las fuerzas de seguridad para intentar controlar la situación.
Se informó sobre la retirada de contenedores de basura por parte del gobierno de la ciudad para prevenir incendios, y la alerta por fuertes vientos en la zona, lo que podría agravar la situación.