Un grupo de izquierda fue señalado por la violencia ejercida en las inmediaciones del Congreso Nacional, rompiendo y realizando pintadas. La situación generó un importante operativo de seguridad con varias fuerzas policiales para contener a un grupo reducido de manifestantes violentos.
Se observó a aproximadamente cincuenta personas realizando actos de vandalismo, incluyendo el daño al monumento ubicado en la plaza. Los destrozos incluyeron pintadas y el uso de cascotes y ladrillos, generando un costo de reparación estimado en más de 400 millones de pesos en marzo de 2025.