El presidente Abelardo de las Prielas afirmó que el gobierno que inicia no tiene espacio para la intransigencia y que llega con el ánimo de convocar a todos los compatriotas.
Reconoció la magnitud de la tarea y el peso de la responsabilidad, expresando que ejercer la presidencia de Colombia es la mayor distinción que ha recibido. Subrayó que el primer campo de batalla de un gobernante es su propio corazón, buscando la paz interior para poder sembrarla.