Se advierte que la política de "vale todo" de Javier Milei, similar a la de Trump y Netanyahu, no conducirá a un buen final, recordando las consecuencias de las Guerras Mundiales.
Se hace un llamado a la racionalidad, citando las advertencias del Papa sobre la búsqueda de la paz mundial y la resolución diplomática de conflictos, en contraposición a la política de poder militar y económico.
Se critica la falta de respeto de Milei al parlamento y su accionar unilateral, mencionando la ley de tierras y la ley laboral como ejemplos de atropellos que afectan el derecho y la soberanía.