Se reflexiona sobre las palabras del maestro Álvaro Gómez Hurtado acerca de la violencia en Colombia, destacando que ninguna reivindicación ideológica o política puede justificar que un colombiano levante las armas contra otro.
Se recuerda el asesinato de Miguel Uribe Turbay y se critica la acusación de represión contra Gómez Hurtado, a quien se describe como un gran demócrata y defensor de las libertades.