Se analiza la estrategia política de Javier Milei, considerándola como un "golpe de efecto" para enviar mensajes claros a nivel nacional e internacional, especialmente en relación con la inmigración irregular.
Se menciona la confrontación de Milei con Lula da Silva como un ejemplo de esta estrategia, sugiriendo que busca marcar distancia y diferenciarse de otros líderes de la región.
Se debate sobre la aplicación de políticas migratorias más estrictas en Latinoamérica, comparando la situación con la de Europa y Estados Unidos, y se cuestiona si estos operativos son efectivos o si responden a una estrategia electoral para captar el voto de un sector de la sociedad que rechaza la inmigración ilegal.