Se relata la aprobación de leyes en Argentina bajo el gobierno de Javier Milei, caracterizada por la violencia y represión en las calles.
Se describe la Ley Bases como un proyecto "desguazado" que enfrentó resistencia interna y generó caos externo.
Se cuestiona la idea de que protestar es "destituyente", afirmando que el derecho a la manifestación está regulado globalmente.
Se critica el "disciplinamiento" a través de la represión policial, incluyendo el uso de gases y balas de goma, y se menciona la actuación de los carros hidrantes.