Se afirmó que la bandera argentina se ha convertido en un símbolo "anti-Milei" y de "defensa de la patria".
Se criticó al gobierno por supuestamente odiar a la Argentina y querer entregarla, en contraste con otras derechas nacionalistas.
Se cuestionó cómo el gobierno puede someterse a que la defensa de Argentina sea vista como algo en su contra, sugiriendo que quieren entregar los recursos del país.
Se mencionó que el ministro de Economía habría llamado "tarados" a los industriales argentinos, lo que refleja un desprecio por la economía nacional.