Se denuncia la represión de la manifestación popular, calificándola de "brutal" y "vergonzosa".
Se acusa al gobierno de Milei de ser "muy corrupto" y de estar "cayendo a pedazos".
Se critica la intención de quedarse con el Banco Central y la medida de expropiación como un plan para entregar el país "enajenado, endeudado y reventado".