Patricia Bullrich culpó a Adorni y al propio gobierno por la paralización del Congreso en el marco de la ley del manejo del fuego. La senadora argumentó que la demora en tratar ciertos proyectos, como la ley de Adorni, generó un clima de inacción parlamentaria que afectó la aprobación de otras iniciativas.
Bullrich señaló que si la situación de Adorni se hubiese resuelto antes, en abril o mayo, el proyecto de manejo del fuego podría haber sido tratado y aprobado, especialmente considerando que contaba con el acompañamiento de varios gobernadores.
La senadora también apuntó que muchos legisladores priorizan las elecciones futuras por sobre los proyectos legislativos, lo que dificulta el avance de las reformas propuestas por el gobierno. La presión social y el contexto del Mundial también influyeron en el ánimo y las decisiones políticas.