Bullrich enfatizó que la propiedad privada está garantizada en la Constitución, pero que no se respeta, lo cual considera una violación a la misma. Describió la propiedad privada como una familia que construyó su casa, un trabajador que ahorró, un comerciante al que le usurparon un local o un productor al que le sacaron su tierra.
Mencionó que en provincias como Chaco y Jujuy se roban tierras, y que en Rosario los narcos también se apoderan de ellas. Afirmó que respetar la propiedad privada implica no ser parte de organizaciones sociales y políticas que usurpan y que son amparadas por el partido que fue gobierno.
Aseguró que el Estado ha sido el peor enemigo del ciudadano en materia de expropiaciones, pagando "migajas" y con demoras de hasta 18 años. Señaló que la nueva ley busca devolver los derechos constitucionales a los ciudadanos, interpretando la utilidad pública de manera restrictiva y pagando las indemnizaciones antes.