Tras el retiro del gobernador Axel Kicillof de la marcha, se intentó obtener declaraciones del ministro de Trabajo de la provincia, Correa, quien había accedido a hablar una vez que el gobernador se retirara.
La intención era recabar su opinión sobre la situación laboral y económica, pero existía la incertidumbre de si Correa permanecería en el lugar o también se retiraría. La búsqueda de sus declaraciones se enmarcaba en el interés por conocer la perspectiva oficial sobre los temas abordados durante la movilización.