El Senado debate la modificación de la ley del fuego, sancionada originalmente por el kirchnerismo y modificada en 2020, que restringe el uso de terrenos afectados por incendios.
La ley actual impide darles un uso distinto al original por 60 años en caso de bosques nativos o humedales, y por 30 años en terrenos agropecuarios. La propuesta busca reducir estos plazos para permitir un uso más rápido de la tierra.
Esta modificación genera resistencia en algunos aliados del oficialismo, quienes anticiparon su voto negativo, argumentando la necesidad de preservar los recursos naturales.