Desde la CGT se planteó la necesidad de un proyecto político con centralidad en el trabajador, lo que implica un cambio de paradigma. Se enfatizó la importancia de volver a debatir un proyecto de tejido productivo que se encuentra dañado, y se mencionó un próximo encuentro de pymes y uniones industriales en Santa Fe para pensar en el futuro industrial.
Se subrayó que la solución a los problemas actuales no es meramente gremial, sino política, y que esta solución debe ser generosa e inclusiva. Se argumentó que el peronismo, si bien es fundamental, no es suficiente, y que se debe convocar a sectores como socialistas, radicales y partidos provinciales para conformar un frente nacional y popular.
Se destacó la importancia de la asociación estratégica con proyectos de inversión productiva, beneficiando a empleados, industriales y comerciantes, quienes no son vistos como enemigos. Se mencionó la necesidad de defender la industria nacional y generar más empleo, reconociendo las tensiones propias de la discusión salarial y las condiciones laborales.