El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumirá el cargo en Cali, una ciudad políticamente hostil para él, con un despliegue de más de 11.000 efectivos entre policías y soldados como parte del "plan blindaje".
El operativo especial de seguridad busca garantizar el desarrollo de la ceremonia y prevenir amenazas, incluyendo la incautación de material explosivo que presuntamente se dirigía a Cali. Las autoridades ofrecen una recompensa por información que ayude a prevenir actos terroristas.
De la Espriella, abogado millonario y aliado de Donald Trump, se comprometió a poner fin a los planes de paz de Petro con organizaciones narcotraficantes. La ceremonia, inusual por realizarse en Cali en lugar de Bogotá, se lleva a cabo en un contexto de seguridad reforzada debido a la presencia de grupos armados como el ELN.