Se enfatiza la necesidad de generar consenso y realizar una sesión para que los proyectos parlamentarios avancen seriamente, vinculando la repercusión de la calle con la atención del Congreso.
Se critica que el Congreso discuta temas que no importan a la gente de a pie, mientras que temas como "vender la Argentina" o las deudas sí generan reacción popular, como se evidencia en la movilización a San Cayetano.