Se cuestiona la desconexión de la dirigencia política con la realidad de la gente, ejemplificado en declaraciones de Javier Milei y Luis Caputo sobre el endeudamiento. Se contrasta esta actitud con la cercanía a la gente que parecen mostrar algunos artistas y figuras públicas.
La percepción es que muchos políticos viven "en otro planeta", ajenos a las preocupaciones cotidianas de la ciudadanía. La crítica se centra en la falta de empatía y la distancia que marcan sus discursos y acciones respecto a las necesidades de la sociedad.