Se critica la política del gobierno actual, calificándola como una "democracia de baja intensidad" donde la libertad está limitada.
Se argumenta que el gobierno busca imponer un "cambio cultural" para dominar a un pueblo sumiso que no tenga derecho al reclamo ni a la protesta.
Se advierte que la represión sistemática y la violencia contra manifestantes buscan enviar un mensaje disuasorio a la población.