Se cuestionó la estrategia del gobierno actual de construir sobre la mentira, afirmando que ha agravado la situación del país desde el inicio y con métodos cuestionables.
Se destacó el mensaje del Arzobispo García Cuerva, quien señaló que la dirigencia política se llena la boca hablando de los pobres mientras lleva una vida acomodada, utilizando a los más necesitados para obtener beneficios propios. Criticó la quita de fondos a universidades, hospitales y jubilados para destinarlos a fuerzas de seguridad y empresarios.
Se remarcó la importancia de romper con la mezquindad, ponerse la patria al hombro y entender que la justicia social, pregonada por la Iglesia, no es un "curro" sino una forma de ayudar a los abandonados. Se enfatizó que la meritocracia es una mentira si no existen igualdad de oportunidades.