Se critica al gobierno por un presunto error en el manejo de la situación en el Congreso, especialmente en la comunicación del tema. A pesar de la tensión y los incidentes, se observa una aparente liberación del tránsito en la zona.
La manifestación, que reunió a poca gente debido al clima, se desmadró sin la presencia visible de grupos organizados o políticos tras la partida de las agrupaciones convocantes, lo que generó sospechas sobre un posible plan preestablecido.