Se critica la decisión del Senado de enviar a comisión el tema de la virtualidad, considerándola un error garrafal de la oposición. Se argumenta que esta medida dilata el tratamiento de temas importantes y genera una sensación de "pacto horrible".
Se recuerda que el quórum es parte del juego democrático y que no se puede permitir que cualquiera vote de forma remota sin justificación, como en el caso de un embarazo de alto riesgo o una operación. Se señala que esta situación pone al gobierno en una posición de debilidad parlamentaria.