Se cuestionó el rol y la efectividad de la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte) en el control de los frenos de los trenes.
Se denunció que la CNRT está siendo "desarmada" y "vaciada" por el actual gobierno, lo que limita su capacidad de control y supervisión.
Se argumentó que el Estado prioriza la reducción de costos sobre la función de control, lo que repercute negativamente en la seguridad del transporte.