Se cuestiona la hipocresía de ciertos discursos nacionalistas que acusan al gobierno de Javier Milei de "entregar la patria", recordando acciones pasadas de gobiernos anteriores.
Se mencionan acuerdos con China y Rusia para la compra de vacunas, el memorándum con Irán y la relación con Venezuela como ejemplos de supuestas entregas de soberanía realizadas por administraciones previas.
Se critica la doble vara con la que se evalúan ciertas acciones, como la compra de tierras por extranjeros frente al uso de hospitales y universidades públicas por parte de extranjeros que luego regresan a sus países.
El discurso busca exponer la inconsistencia de las críticas y la selectividad con la que se abordan ciertos temas, señalando una "hipocresía absoluta" en el debate sobre la soberanía nacional.