Se critica la falta de moralidad como política de Estado, señalando que el primer jefe de gabinete ya no está y ha sido reemplazado por otro.
Se menciona que el nuevo jefe de gabinete, según "servicios de inteligencia de Macri", sería "muy corrupto".
Se cuestiona cómo se justifica la presencia de este nuevo funcionario, quien previamente habría pedido la renuncia a la vicepresidenta.