El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, prometió mano dura contra la corrupción y aseguró que no habrá impunidad para quienes han saqueado el país. Afirmó que los encontrarán y llevarán ante la justicia con determinación.
En su primer discurso, De la Espriella convocó a los ciudadanos más preparados y capaces a unirse a su gobierno, buscando la colaboración de profesionales de diversos ámbitos. Destacó la importancia del mérito y la inclusión de las mujeres en roles de liderazgo, reconociendo su talento y potencial para transformar la nación.