Se discute la importancia de obtener 36 votos para la aprobación de la ley de fuego en el Senado. Se pone en foco la figura de Cueyder y la necesidad de que un senador se anime a ser el "Cueyder" del capítulo de fuego.
La negociación se intensifica para conseguir el voto decisivo, con la posibilidad de que la ley no avance si no se alcanzan los votos necesarios, lo que podría llevar a un empate o rechazo.