Se debatió sobre la protección de bosques nativos y la confusión entre estos y la propiedad privada. Se planteó la situación de propietarios de tierras que sufren incendios y pierden su producción e inversión, sin poder utilizar sus tierras.
Se cuestionó quién decide si un incendio fue accidental y se afirmó que solo la justicia, con sentencia firme, puede determinarlo. Se enfatizó que la pérdida para el propietario es doble: por el incendio y por la imposibilidad de uso posterior.