El programa abordó la falta de comunicación del gobierno respecto a la ley de tierras, considerándola un error estratégico.
Se debatió que la consigna "la patria no se vende" instaló un miedo infundado, ya que la ley actual permitiría la extranjerización de tierras, mientras que el proyecto buscaba poner límites.
Los panelistas coincidieron en que faltó inteligencia comunicacional y astucia para explicar los alcances reales del proyecto, lo que permitió a los opositores construir un relato en contra.