Se reiteró la crítica hacia Axel Kicillof por su reacción ante la represión policial en una marcha, calificándola de "brutal". Se planteó la idea de superponer la voz de Kicillof lamentando la represión sobre imágenes de violencia para evidenciar una supuesta contradicción.
Se argumentó que el intento de desvirtuar la movilización pacífica con hechos de violencia fue deliberado, y que la policía actuó de manera violenta contra manifestantes pacíficos.