Se cuestiona la represión ejercida por las fuerzas de seguridad nacionales durante la sesión legislativa, calificándola de violencia inusitada y "casa de brujas".
El diputado Esteban Paulón denuncia que la represión se desató sin justificación aparente, incluso contra personas que se resguardaban o caminaban por la calle.
Se critica la actuación del Ministerio de Seguridad y de la ministra Alejandra Monteoliva, exigiendo que se hagan cargo de la violencia desatada.