La senadora analizó su relación con el gobierno de Javier Milei, señalando que comparte la necesidad de normalizar la macroeconomía y buscar una agenda de desarrollo y crecimiento con creación de empleo.
Sin embargo, expresó diferencias en cuanto a la falta de una política industrial clara, la planificación para la creación de empleo y la caída del poder adquisitivo. Criticó la precarización laboral y la destrucción de empleo formal, así como la falta de resolución en temas de cuidados.
La senadora también enfatizó su respeto por la institucionalidad y manifestó no sentirse representada por ciertas actitudes del presidente. A pesar de las diferencias, reconoció que algunos temas impulsados por el gobierno eran necesarios.