Se destacó la emergencia de un "patriotismo" fuerte, especialmente entre los jóvenes, que se movilizaron en defensa de la soberanía y en contra de las políticas gubernamentales. Este sentimiento se manifestó en la defensa de causas como Malvinas y el concepto de "patria".
La amalgama entre la calle y el Congreso, con la oposición articulando posturas y ganando visibilidad, generó una alerta en el gobierno. La debilidad gubernamental se hizo evidente al no poder defender sus proyectos y al perder la conexión con la ciudadanía.
Se reiteró la crítica a la tibieza del Poder Judicial y se señaló que el gobierno, al radicalizarse, se expone a derrotas parlamentarias y a la pérdida de apoyo popular. La oposición, por su parte, parece capitalizar estas debilidades para fortalecer su posición.