Se analizan los "errores no forzados" del gobierno, incluyendo el discurso del senador Venegas Lynch, que generó tensiones con aliados y casi provoca una ruptura política. Se destaca la falta de experiencia política de algunos para calibrar el momento de sus intervenciones.
Carolina Lozada presidió la sesión, evidenciando la necesidad de contener la situación. Se sugiere que este tipo de discursos, fuera de lugar, pueden ser contraproducentes para la agenda legislativa.