Se planteó la preocupación por la "extranjerización de la tierra" y la supuesta falta de límites a la venta de tierras a extranjeros.
Se criticó la estrategia de comunicación del gobierno, que no habría logrado explicar adecuadamente el proyecto de ley.
Se cuestionó la actitud de la oposición, que utiliza consignas como "la patria no se vende" para generar confusión.