Se describe un quiebre en la vida de Facundo Moyano, distanciándose de su imagen de "galán". Se rumorea sobre fiestas en camarines y salas de maquillaje con nombres de dealers, lo cual era un secreto a voces y ahora toma estado público debido al incidente en la vía pública.
La familia Moyano, aparentemente, desconocía la situación de Facundo con las drogas, lo que podría explicar la falta de apoyo. Se sugiere que su consumo se intensificó en el último año y medio.
En cuanto a su patrimonio, la última declaración jurada de Facundo Moyano (2022) incluye vehículos y dinero en efectivo, pero no propiedades a su nombre. La propiedad donde reside estaría a nombre de Sonia Caputo.