Se produjo un fuerte cruce entre Rosenblatt y Dugan, con acusaciones de agresión y descalificaciones personales.
Rosenblatt criticó a Dugan por su definición de soberanía y lo acusó de "agredirlo", mientras que Dugan defendió su postura y argumentó con hechos.
La discusión giró en torno a la soberanía política y la forma en que se debaten estos temas en el ámbito público, con acusaciones cruzadas sobre el uso de descalificaciones personales.