El gobierno decidió eliminar un capítulo entero de la ley de tierras y postergar la discusión, derivando la definición al Congreso y a la mesa política. El ministro Sturzenegger y otros funcionarios hablarán directamente con el presidente.
La decisión se tomó tras el fracaso en el Senado y la presión de gobernadores. Se menciona que la mesa política, encabezada por Karina Milei, tendrá la última palabra sobre la aprobación de leyes, evitando que se pierdan discusiones importantes.