Se reitera que el gobierno de Milei se está "cayendo a pedazos" y se le acusa de corrupción.
Se critica la intención de quedarse con el Banco Central y se argumenta que las medidas actuales buscan facilitar la entrega de un país "enajenado, endeudado y reventado".
Se califica el proyecto de ley como un "delirio" y se anuncia el rechazo por considerarlo dañino para la Constitución y la ley vigente.