Durante la manifestación, un grupo de personas prendió fuego una bandera de los Estados Unidos frente a un hotel, lo que provocó el cierre del establecimiento y de comercios aledaños.
El hecho, que fue capturado en video, generó repudio y se consideró un mal mensaje sobre la imagen de Argentina a nivel internacional. Se cuestionó la violencia y la destrucción, contrastándola con la necesidad de respeto a la propiedad privada, especialmente en el contexto de un debate legislativo sobre dicha ley.
Axel Kicillof, presente en la marcha, se despegó de los actos violentos y criticó la gestión de Javier Milei, calificándolo de "fachada" y de responder a "intereses concentrados".