Se registraron serios incidentes en las afueras del Congreso Nacional, con enfrentamientos entre policías y manifestantes, resultando en 12 detenidos.
Los manifestantes protestaban contra la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que incluye puntos como la ley de manejo de fuego y la venta de tierras a extranjeros.
El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, repudió los actos de violencia y afirmó que la policía actuaría con firmeza contra quienes destruyen la ciudad.