A pesar de que el gobierno retiró dos artículos polémicos de la ley de propiedad privada, se produjeron incidentes fuera del Congreso Nacional, con manifestantes que protestaron contra la venta de tierras a extranjeros.
Un grupo de personas rompió veredas y arrojó piedras a la policía, que respondió con gases lacrimógenos y agua. Se registraron 12 detenidos y 4 efectivos heridos.
El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, repudió la violencia y afirmó que la policía actuaría con firmeza contra los "delincuentes anarquistas" que atentan contra la ciudad.