En medio de la tensión en las inmediaciones del Congreso, se registró la aparición de cascotes y escombros que habrÃan sido utilizados como proyectiles contra la PolicÃa.
Los manifestantes rompieron veredas y atacaron patrulleros, según informaron fuentes oficiales. La orden a la PolicÃa fue clara: hacer cumplir la ley y defender la ciudad de los violentos. Se calificó a quienes alteran el orden como delincuentes anarquistas y enemigos del estilo de vida democrático.
El debate se centró en si la violencia es una forma válida de protesta o si debe limitarse al recinto parlamentario. Se señaló que actitudes violentas son penadas por la ley, con penas que van de uno a un año de prisión.
Se planteó la discusión sobre la organización de los manifestantes violentos y si la población en general tenÃa conocimiento sobre el proyecto de ley que se debatÃa. Se mencionó la intervención de figuras polÃticas como Alberto Fernández y Jorge Macri en el contexto de las protestas.