Se reportan graves incidentes y destrozos en las inmediaciones del Congreso durante la manifestación contra la Ley de Propiedad Privada. La marcha, que comenzó pacíficamente con unas 20.000 personas, derivó en disturbios cuando quedaron unas 4.000.
Se registraron casi 30 detenidos, varios de ellos con antecedentes. Los manifestantes rompieron negocios, se llevaron placas de bronce del monumento y generaron un alto costo de reparación para los vecinos de Buenos Aires.
Periodistas que cubrían la marcha también fueron insultados y agredidos. A pesar de los incidentes, la ley fue aprobada en el Senado y girada a Diputados, aunque con modificaciones y la exclusión de la ley de extranjerización y juegos.