El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acompañó la "Marcha de la Fe" en honor a San Cayetano, calificando al pueblo como "sufriente". El mandatario también criticó duramente la sesión del Senado del día anterior, calificándola de "mamarracho".
La movilización, que reunió a miles de fieles, puso de manifiesto las dificultades económicas que atraviesa la población, con reclamos por salarios, alquileres, salud y alimentos. La jornada se convirtió en un espacio de expresión de descontento social y político.