El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, se sumó a la marcha de San Cayetano y definió la situación del país como la de un "pueblo que está sufriendo".
Kicillof aprovechó la ocasión para criticar la sesión del Senado del día anterior, calificándola de "mamarracho". El mandatario provincial enfatizó la necesidad de acompañar el dolor del pueblo y buscar soluciones a la crisis económica y social.