El gobernador Axel Kicillof se presentó en San Cayetano para acompañar al pueblo en un día importante de fe, enfatizando que su presencia no era partidista sino para acompañar a quienes sufren.
Se refirió a la represión policial ocurrida el día anterior como lamentable y un acto político, criticando al gobierno por no escuchar y por intentar imponer triunfos con leyes improvisadas.
Kicillof también abordó la situación económica, señalando que la desregulación y las decisiones del gobierno de Milei generan endeudamiento y que los salarios no alcanzan para cubrir necesidades básicas.