Se analiza la estrategia de merchandising y apropiación simbólica del kirchnerismo, utilizando la bandera de Malvinas y eslóganes como "La patria no se vende" para generar un sentimiento de pertenencia y movilizar a sus bases.
Se critica esta apropiación, argumentando que la bandera y el sentimiento de Malvinas pertenecen a todos los argentinos, no a un grupo político en particular. Se menciona la colaboración de algunos medios en esta narrativa.