Se analiza la política migratoria implementada durante la administración de Donald Trump, enfocada en el uso de fianzas y la promoción de la "autodeportación" como mecanismos para controlar la inmigración.
Se detalla que las fianzas para personas detenidas pueden oscilar entre 5.000 y 15.000 dólares, con la posibilidad de recuperación una vez resuelta la situación procesal. Paralelamente, la política de "autodeportación" incentiva a los migrantes a retornar a sus países de origen a cambio de ciertos beneficios, pero con la restricción de no poder reingresar a Estados Unidos por al menos cinco años.
Esta estrategia busca disuadir la inmigración irregular y presionar a los migrantes para que acepten estas condiciones, interpretando la ley de manera restrictiva, priorizando la fecha de vencimiento de las visas.