Se reiteró que la ley de glaciares fue objeto de un relato falso y una puesta en escena para confundir a la opinión pública.
Se cuestionó la postura de quienes se oponían a la ley en el pasado y ahora la defienden.
Se hizo un llamado a la reflexión sobre la importancia de la verdad y la transparencia en los debates legislativos.