Se discutió el impacto de la Ley de Tierras, que sufrió la caída de dos capítulos clave: el de venta a extranjeros y el de manejo del juego. Se analizó la estrategia del gobierno y se puso el foco en los aspectos aprobados, como el régimen de desalojos exprés para casos de usurpación y para inquilinos que no pagan el alquiler tras vencer el contrato.
Se planteó la preocupación por la aplicación de estos desalojos exprés, considerando que miles de personas podrían verse afectadas en un contexto de dificultades económicas. Se debatió la protección de los inquilinos frente a la posibilidad de ser desalojados rápidamente, y la necesidad de que los propietarios no subsidien a los inquilinos, así como la contraparte de que los inquilinos no tengan todos los derechos.
El debate sobre los derechos de inquilinos y propietarios se presenta como un punto de fricción, con posturas encontradas sobre cómo equilibrar la balanza. Se reconoció que es un tema complejo y que la ley podría dejar desamparados a ciertos sectores.